
Preguntas para la cena: el hábito de conversar de dinero
Hablar de dinero deja de ser un tema especial cuando se vuelve parte de la conversación diaria, como la escuela o el trabajo. Ron Lieber, en The Opposite of Spoiled, sostiene que los padres que hablan de dinero con naturalidad crían hijos más seguros al decidir. James Clear, en Hábitos atómicos, explica cómo sostener un hábito nuevo: atarlo a uno que ya existe. La cena ya existe.
Cómo hacerlo
Son cinco preguntas, una por semana: ¿qué compramos esta semana que nos sirvió?, ¿qué decisión tomaste que te gustó?, ¿qué te gustaría tener y todavía esperas?, ¿qué podemos hacer en casa para ganar algo?, ¿qué puedes elegir tú esta semana? Después de la quinta, se vuelve a empezar, porque las respuestas cambian con el tiempo.
Cuatro reglas hacen que dure. Quien pregunta responde primero, con una decisión propia, incluso una que no salió bien, porque los niños copian lo que ven hacer, según Bandura. Nadie corrige, porque si cada respuesta se corrige nadie quiere volver a hablar. Se repite lo que se oyó: "O sea que querías esperar para comprarlo con más información." Escuchar bien enseña más que opinar. Y dura cinco minutos, porque terminar con ganas es lo que hace volver.
Con niños de 4 a 6 años conviene usar solo las preguntas 1, 3 y 5, con ejemplos que puedan señalar. Con niños de 7 a 10 se agrega "¿por qué?" a cada respuesta.
Para qué sirve
Para tu hijo, la cena es un momento en que su opinión sobre el dinero cuenta y se escucha. Para ti, el hábito tiene una estructura breve que se repite cada semana sin que haya que pensar en qué decir.
Qué verás con el tiempo
En las primeras semanas las respuestas pueden ser cortas y casi siempre iguales. Entre uno y seis meses el niño empieza a hacer preguntas propias en la cena. A largo plazo el dinero es un tema de la familia que se conversa con normalidad.
Señales de que funcionó
Sabes que el hábito funciona cuando el niño responde sin que lo corrijas, cuando repite una decisión suya en la cena y cuando pide que la pregunta de la semana siguiente sea otra.
Entender que el dinero es un tema de la familia.
Conversar sobre dinero en la cena cada semana.
Expresar una opinión sobre una decisión de compra.
"En nuestra familia, el dinero también se conversa."
El error más frecuente

